¡Hola a todos!
Hoy os traigo un debate que pensé hace unas semanas. Para poneros en situación: estaba yo un día lo guay que sería tener una librería y pensando qué haría yo o como trataría a mis clientes. Y así me puse a pensar en los dependientes en las librerías y me surgió este debate.
Que pienso sobre los dependientes en las librerías
Antes de nada, yo hablo desde mi experiencia y tengo que decir que no todas las librerías son así y hay excepciones.
Cuando entro en una librería, lo normal es ver uno o dos dependientes en el mostrador cobrando o atendiendo pedidos. Entonces yo me adentro en la librería buscando algún libro en concreto o mirando los libros que me interesan, buscando alguna novedad o algún libro interesante. Cuando tengo lo que quiero, voy a caja, pago y me voy.
En todo este proceso,
en ningún momento ha aparecido un dependiente o dependienta a preguntarme: "¿Buscas algo en particular? o ¿Qué tipo de literatura te agrada?". En una tienda de ropa, en cambio, tienes una persona, a veces incluso dos, atendiéndote y dándote ropa para probarte, comentando la ropa que te pruebas o preguntando qué tipo de ropa sueles llevar para recomendarte alguna prenda.
¿Por qué los libreros no recomiendan libros?
¿Por qué no hay dependientes que se acercan y te hacen esas preguntas? Hay veces que se agradecería una recomendación o una conversación educada sobre algún género literario. Pero aquí llegamos al punto en que
muchos de los dependientes en librerías leen poco o nada. Sí, están los que leen muchísimo, claro está, pero no todos son así. Entonces, ¿qué te van a recomendar si lee muy poco y ni siquiera conoce los libros que tiene?
Es un pensamiento bastante utópico pero me encantaría encontrar una librería en la que los libreros te ayudaran a encontrar un libro de las características que buscas, que sean entendidos (y no hace falta que todos sepan de todos los géneros, para eso hay más de un empleado) y que al pagar, si han leído el libro o quieren leerlo, te den conversación.
No todos querrían esto pero a mí se me hace más cercano,
me parece que el que me está vendiendo esa cosa tan preciosa que es un libro no es un desentendido sino alguien que se preocupa.
Y para finalizar os voy a exponer mi tesis con un ejemplo (?)
Cuando fui a la feria del libro de Valencia, me compré El temor de un hombre sabio, y nunca olvidaré lo que me pasó cuando le entregué el libro al librero para pagarlo: me preguntó si me había gustado el primero. Se preocupó. El hombre los había leído y no se detuvo al dar conversación a alguien que estaba comprando el segundo tomo. Es más, me comentó que El temor de un hombre sabio le había encantado y que esperaba con ansia el tercero.
Algo así me gustaría ver en las librerías, algo cercano y que nos una a los lectores.
¿Qué pensáis? ¿Os gustaría tener libreros que os recomendaran y que os preguntaran sobre vuestras lecturas? ¿O preferís las cosas como están?